El día 3 de julio de 1971 Jim Morrison falleció, supuestamente a raíz de un paro cardíaco que lo sorprendió mientras tomaba un baño. Esta fue la versión oficial sobre la muerte del poeta y cantante de The Doors, sustentada en los testimonios de Pamela Courson, la mujer que vivía con el en un apartamento ubicado en París.

Aunque muchas personas han dudado sobre lo anteriormente dicho, pocas veces se puso en tela de juicio esta versión de los hechos, sobre todo porque no había pruebas para refutarla. Pero ahora todo cambió, porque apareció un libro llamado “Jim Morrison: el fin” que reconstruye la escena de la muerte y da otros datos.

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El autor de esta publicación es Sam Barnett, que en 1971 tenía 20 años de edad, y era el gerente de Rock and Roll Circus, una discoteca parisina a la que acudían las estrellas de rock. Morrison no era la excepción. Según lo cuenta Barnet en este libro, el cantante murió de una sobredosis de Heroína en el baño de esa disco.

Al parecer Jim se dirigió al baño y murió sentado en el inodoro como consecuencia de un exceso de esta droga en su organismo. Barnet, junto con un guardia de seguridad comenzó a buscarlo, y cuando lo encontraron ya había fallecido. Entonces dos narcotraficantes tomaron el cuerpo ya sin vida, lo trasladaron a su casa y simularon una muerte natural, que dio origen a la versión oficial que circuló hasta ahora.

Cabe preguntarse entonces cual fue el papel que jugaron Sam Barnet y Pamela Tours en todo esto. Bien, según lo afirmó el autor del libro, todas sus intenciones giraban en torno a llamar a los paramédicos, ya que Jim supuestamente no estaba muerto, sino inconsciente. Pero el dueño de la discoteca en la que ocurrieron estos hechos se lo prohibió con la intención de no generar polémica.

Y en cuanto a la mujer de Morrison, quién apoyó la versión de la muerte natural en la bañera, no podemos saber nada, porque esta chica falleció pocos años después de la muerte del lider de The Doors.

En fin…nosotros no podemos determinar cual de las dos versiones es la real. Lo cierto es que no hubo autopsia sobre el cuerpo para determinar la causa de muerte. Jim Morrison fue enterrado en un cementerio de París, y su tumba es visitada por miles de fanáticos cada año.