ney.jpgBritney Spears sí que no tiene paz y sino se encarga ella de quitársela, es su entorno, que como ya estuvimos viendo, tampoco la ayuda mucho a superar las crisis.

Esta vez y aunque Usted no lo crea, si estuviese al aire el programa Créase o no, de Ripley, se acuerdan?, seguro salía esta noche en el primetime que la blonda cantante no ha protagonizado ningún escándalo en las últimas horas, pero algo me dice que pronto se avecina uno con su último ex, el paparazzi Adrian Ghalib.

Parece que la pobre de Brit descubrió que el interés de Ghalib no era para nada sincero y que se basaba únicamente en un interés profesional, de poder estar cerca de ella solo para fotografiarla.
Entonces la Spears, junto con su manager y otro yo, Sam Shafti, lograron que la justicia libre una orden de restricción para que el aprovechador fotógrafo nos se le acerque más, o por lo menos, si no lo lograron, eso están haciéndole creer al joven para que no moleste más.

Y el tercer hombre en discordia por estas horas en la vida de Brit, no es otro que el director de cine Quentin Tarantino, pero por suerte no para traerle una desgracia, como todos los hombres que se le acercan ultimamente, sino para ofrecerle a la cantante un papel protagónico en la remake de Faster Pussycat, Kill!, Kill!, de Russ Mayer que piensa filmar muy pronto.

El argumento trata sobre la vida de tres strippers, a Britney la acompañarían las actrices Kim Kardashian, vieja conocida por frecuentar el círculo de la heredera hotelera Paris Hilton y Eva Mendes. Este papel le sienta mucho mejor que el de Virgen María que le habían ofrecido hace un tiempo, no creen?