sanz.jpgDefinitivamente esta semana no es la semana de Alejandro Sanz. Hace unos días fue acusado por más de uno de bocón por felicitar durante un recital que estaba dando en el Madison Square Garden, a la pareja conformada por Jennifer López y Marc Anthony que pronto se convertirán en padres de mellizos, pero oh! pequeño detalle, la pareja guardaba bajo siete llaves el preciado secreto de los mellizitos y Sanz cometió la infidencia ante un auditorio repleto de fanáticos y prensa.

Y hoy, nuevamente, la boca le juega una mala pasada.
Resulta que el cantante español tiene prevista una presentación el 14 de febrero en el estadio Poliedro, municipio venezolano de Libertador, uno de los cinco que integran la ciudad de Caracas y las autoridades locales reclaman que se prohíba allí su actuación por los dichos que expresó el músico allá por el 2004 contra el presidente del país Hugo Chávez.

Sanz no solo manifestó que Chávez no le gustaba, sino que además muy irónicamente dijo que el dejaría de cantar si se juntasen 3 millones de firmas, en alusión a las firmas que en ese momento juntaba la oposición para revocar el mandato del presidente venezolano.

En tanto, ahora los caraqueños, enojadísimos, desafían al cantante y le piden que cumpla su promesa de cantar en el país soloc uando Chávez deje el poder.
El Sanz por la boca muere…