brit.jpgSi bien hace ya se cumple más de una semana de la internación de Britney Spears en una clínica psiquiátrica y aunque gracias a este aislamiento, la joven cantante, estuvo gracias a dios un poco más controlada en cuanto a la producción de escándalos, se supo que la ex princesita del pop está bastante inquieta y con ganas de abandonar la rehabilitación.

El destinatario del pedido de libertad fue su padre Jamie, uno de los que tomó la decisión de internar a su hija ante tanto descontrol.

Trascendió que Brit, haciendo uso del chantaje emocional, le pidió a su padre, en una de las visitas de este al psiquiátrico, que si realmente la quiere tanto como le dice, por favor la saque ya mismo de allí.

Sin embargo, el señor Spears, que hasta ahora parece ser uno de los personajes más cuerdos que rodean a la cantante, se negó rotundamente a acceder a su pedido.

Pero esto no es todo, imitando al padre de Brit y seguramente tan cansada ya de ver la autodestrucción de su hija, Lynne Spears, acusó al manager de su hija, Sam Lufti, de ser el responsable de la drogadicción de esta y de someterla a un absoluto aislamiento, quitándole todos los celulares y cortándole las líneas telefónicas para así tener un total control sobre los pasos de ella.

Por supuesto, esta grave denuncia ya trajo la primera cola, Lufti recibió una advertencia judicial de no acercarse más a Brit, pero igualmente creo que habrá más cola, cuando Lufti responda a las acusaciones y cuente su verdad. Mmm más problemas para Brit, en breve.