Ricky Martin ahora es padre


Ricky Martin
es padre dos gemelos que nacieron esta semana. Esto ya es una noticia, pero la información viene aderezada con varios condimentos:

El cantante, soltero, de 36 años, habría utilizado el método de subrogación para engendrar a estos gemelos. Método por el cual habría alquilado el vientre de una mujer para que albergara un óvulo, fecundado por uno de sus codiciados espermatozoides, hasta el momento del parto.

El procedimiento le habría costado 10.000 dólares, y ya hay toda una serie de especulaciones sobre cuál sería la identidad de la “madre”, su relación con Ricky, así como sobre cuál es el paradero de los niños, y si están con su “padre”.

Todas estas especulaciones se deben a que hasta ahora la noticia ha sido dada por allegados al cantante y por supuestos representantes, pero el principal involucrado no ha dado la cara.

Más allá de las especulaciones, todos se hacen la misa pregunta: por qué hacer esto? (la pregunta verdadera es si esta noticia, que ha sido recogida por diversos portales, es verdadera o no).

Digamos que a Martin no le faltan novias ni propuestas amorosas. Es uno de los símbolos sexuales más exitosos que ha dado Latinoamérica y no creo que tenga problema para conseguir chicas.

Una posibilidad, que es la que barajan algunos medios, es una supuesta homosexualidad del artista que lo habría llevado a alquilar un vientre.

Otra, posibilidad, podría ser la decisión de tener un hijo “solo”, como individuo y no en pareja.

Ambas opciones resultan difíciles de sostener y de creer. Personalmente (esto es una especulación) me inclinaría por que la teoría de la subrogación es un intento por legitimar alguna aventura amorosa de Ricky que terminó, por una u otra razón, en dos bebés.

La noticia (he ahí otra posibilidad) ha dado la vuelta al mundo y lo ha puesto a él, y a sus discos (productos) en la mira de todos, nuevamente.

Por lo pronto las fotos de los gemelos son tan deseadas por los medios que dentro de poco comenzarán a cotizar en la bolsa de Nueva York.

Lo cierto es que media Latinoamérica está esperando que Ricky hable y de una explicación coherente, o al menos lo intente…