Primeros apuntes del recital de NTVG y La vela en el Charrúa

Ésta es, probablemente, la primera crónica del concierto que brindaron hoy, hace unas dos horas, a dúo, La Vela Puerca y No te va gustar.

Escribo las primeras impresiones que me vienen a la cabeza (ahora que todavía escucho los aplausos), ya habrá tiempo para reflexiones más depuradas.

Una noche magnifica y un clima estupendo, y no me refiero a la temperatura, la buena onda se respiraba en todo el estadio.

El concierto comenzó y terminó con todos arriba del escenario, Emiliano y El Enano hasta cantaron juntos algunos temas.

Luego del arranque a dúo, se fueron alternando las dos bandas, en bloques de media hora, dos veces cada una, desplegando todo su repertorio, con varios momentos en que se entremezclaron los integrantes, hasta terminar todos juntos cantando y tocando junto a la gente.

Hasta donde yo sé, no hubo un sólo incidente (y eso que se trataba de un concierto de rock, de dos bandas distintas, donde se mezclaron miles y miles de fans), y es que reinaba un clima de tolerancia y respeto a la vez que de fiesta y diversión.

Calculamos (con mis amigos) unas 20.000 personas, pero tal vez nos quedamos cortos: toda la cancha del Charrúa repleta, y las tribunas también llenas de gente. El agite y el pogo era en la cancha, mientras que en las tribunas había padres con chicos pre adolescentes (y niños también) y hasta personas mayores…

Un punto bajo fue el invitado, Juan Casanova, que interpretó Flores en mi tumba, pero sin que el público se colgara demasiado, probablemente porque no sabían de quién se trataba.

El repertorio fue elegido como para dejar conformes a todos: casi todos los clásicos, rareza y adelantos de los próximos discos.

Un destaque para el bajista de NTVG (se toca todo) y para el trombón de La Vela (metió buenas notas y metió arriba del escenario).

Un momento mágico: Clara, con Emiliano en la guitarra acústica y una batería, sin el coro de murga, pero con toda la gente cantando de punta a punta la letra…

Por si no estaba claro, el sonido de La vela es más rockero, con toques de hip hop, y lo de NTVG es más reposado, cuando no le dan rienda suelta al rock, o los seduce el reggae, o las influencias del canto popular salen a la luz.

En la mayoría de los temas la gente estuvo acompañando las canciones, mientras, a veces Emiliano o El Enano se limitan a dirigir el coro de las miles de almas que se encontraban allí para verlos, disfrutar, festejar y ser felices…

En resumen, una verdadera fiesta que tuve el honor de presenciar…